Dudar de todo: cuando ni siquiera tú te reconoces
La mente como un laberinto sin salida Hay momentos en los que el cansancio no viene del cuerpo, sino de la mente. No se trata de estar físicamente agotado, sino de sentir que cada pensamiento pesa más de lo que puedes cargar. Te despiertas y ya estás cansado, no porque el día haya comenzado, sino porque tu cabeza lleva horas corriendo antes de que abras los ojos. Te preguntas quién eres, qué haces aquí, hacia Leer más…









